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martes, 22 de diciembre de 2015

Un tablero Kanban para las tareas familiares

Un tablero Kanban es una herramienta tan sencilla como útil y eficaz para gestionar tareas. Básicamente se trata de un tablero dividido en columnas, donde cada columna representa uno de los estados en los que puede estar una tarea. Y en ellas se van colocando tarjetas con las descripciones de las tareas, que irán pasando de una columna a otra siguiendo el flujo de trabajo hasta estar completadas. Una de las grandes ventajas es que es una herramienta muy visual, y de un vistazo nos permite obtener mucha información, como por ejemplo, si se están acumulando las tareas.

La configuración básica tiene tres columnas: en la primera están las tareas pendientes de ejecutar, en la segunda las tareas que se están ejecutando y en la última las que ya se han finalizado. Pero realmente se pueden tener tantas columnas como se necesite. Por ejemplo, en casa usamos esas tres, pero en el trabajo añadimos una columna extra antes de la última, que contiene las tareas en aceptación (tras haber sido realizadas, pasan a un estado en el que alguien debe validar que se ha hecho lo que se esperaba para luego pasarlas a finalizadas). Al buscar en Google Kanban Board o Tablero Kanban se ve que no son parecidos a la imagen que he puesto al principio. Suelen ser pizarras divididas y se usan posits para representar las tareas.

El "problema" de los tableros típicos es que si los posits no son de calidad se acaban cayendo. Además, nosotros solemos reutilizar todo el papel que podemos, así que hacemos tarjetas con papel usado y luego las pegábamos con cinta adhesiva, que no era muy práctico. Por eso, decidimos hacer nuestra propia versión: algo así como un tendedero de tareas.

En vez de trabajar en columnas trabajamos en filas (también nos permite leer las tareas de izquierda a derecha y de arriba a bajo, que es la forma natural de lectura). Y para hacerlo simplemente pusimos unos clavos e hilos de lana, usando un color distinto para cada posible estado, como se ve en esta foto, que está algo más ampliada. Y las tareas las sujetamos con mini pinzas de tender la ropa. Esto hace que no se caigan con tanta facilidad y nos permite usar cualquier papel, no tienen que ser posits o no tenemos que estar pegándolos.


Lo bueno de la herramienta, es que si la queremos probar podemos empezar sin esfuerzo. Por ejemplo, cuando nos mudamos hace un par de meses, para poder empezar a usarlo de forma inmediata, convertimos el mueble de uno de las habitaciones en un tablero Kanban. Lo normal es que cada columna lleve en la cabecera el nombre, para saber qué estado representa. Pero en casa llevamos tiempo usando este sistema, así que sabemos perfectamente qué significa cada columna. Así que el tiempo invertido para tener nuestro tablero fue CERO. 

Algunos "trucos" que nos van bien:

  • Tener un calendario cerca del tablero Ayuda mucho a planificar.
  • Estamos empezando a añadir una imagen que represente la tarea. Para que cuando Milagritos empiece a participar, que esperamos que sea antes de que empiece a leer, podrá asimilarlo mejor sin depender de que nosotros le leamos las tareas cada vez.
  • Quitamos las tareas de la última columna con cierta frecuencia, pero tampoco conviene tenerla siempre limpia. Puede dar la sensación de que no se avanza...
  • En el formato que propongo, en el que usamos un "tendedero de tareas", se puede poner al principio de cada estado una foto de la familia que represente dicho estado. 

martes, 15 de diciembre de 2015

Madres, padres y cuidadores están en el juego

Imagen de Dominik Gwarek
Ultimamente tengo más ideas para escribir en el blog que tiempo, pero hoy no voy a usar ninguna de ellas (que cada vez son más). Hoy me apetecía dar las gracias, porque otros han escrito cosas que hacen que me sienta dentro del juego... permítanme explicarme ;)

En los últimos meses mi mujer y yo hemos tenido que tomar muchas decisiones. Decisiones muy importantes...Y no hemos tomado ninguna de ellas a la ligera. Con respecto a Milagritos, para mí no fue sencillo renunciar a algunos de los hitos que había conseguido en mi profesión, en mi mejor momento. Y para M. no fue sencillo renunciar a pasar más tiempo con la niña, para poder coger un tren por el que había luchado mucho y que no sabía si volvería a pasar... No fuimos egoístas, pensamos en lo mejor para la familia y por supuesto...y sobre todo...lo mejor para la niña.

Aún así, nos hemos llegado a sentir culpables. En una corriente que busca la reafirmación de los derechos de las mujeres como madre, se ha dejado al padre fuera de juego. Lees blogs, artículos, incluso libros escritos por profesionales...y tienes la sensación de que si la niña no pasa los primeros años de su vida con su madre no crecerá sana.

La semana pasada me topé con una de esas lecturas que nos borra del mapa a los padres y cuidadores en general. Intentando entender por qué mi hija gritaba tanto, llegué a este artículo. En uno de los puntos explica que el bebé tratará de imitar las palabras que escucha a la madre. Pero no cometí el error de sentirme mal, o indignarme... me puse en contacto a través de Facebook con los responsables del portal. Les pregunté si tanto influía que fuera la madre, porque ese artículo dejaba fuera de juego a los padres. Me contestaron muy rápido diciendo que habría sido un desliz, que tenía razón en que nos dejaba fuera de juego y que lo intentarían editar cuanto antes... La página sigue igual, entiendo que lleva un proceso, pero la respuesta fue reconfortante. Además me hizo pensar que aunque poco pueda hacer, menos consigo sintiéndome mal. ¡Gracias!

Y ayer leí un artículo realmente gratificante. La Dra. Amalia Arce explicaba la importancia del vínculo de los cero a tres años. Me hizo sentir bien por el contenido, pues va muy en la línea de lo que pensamos M. y yo. Pero también por ver a una profesional hablar de paternidad y maternidad, padres y madres...y subrayo una frase que me encantó "La presencia de la madre, el padre o de una persona cuyo objetivo vital sea cuidar a ese pequeño va a ser fundamental en la base de todo lo que se va a construir después". Quita la losa que la sociedad pone a las madres...mete en el juego a los padres. Y va un punto más allá...sin dejar fuera a abuelos, amigos, o quién sea que se encargue de jugar ese papel. ¡Mil Gracias!




martes, 8 de diciembre de 2015

Regalar será uno de sus regalos

Imagen de Valber Cortez
Estas serán las primeras Navidades de Milagrito. Faltan sólo un par de semanas para que, como el turrón, vuelva a casa y pueda estar con su familia. Y ésta, como si fuera el calendario de adviento, va tachando los días que faltan para poder estar con ella (sí, somos conscientes de que sus padres estamos en un segundo o tercer lugar :P )

Eso nos hace pensar en lo afortunada que es. A sus padres les va bien y por tanto no le falta de nada, ni siquiera tiempo, porque ella es siempre la prioridad. Entre abuelos, tíos, primos, amigos, ... son muchas las personas que están deseando estar con ella... Y desde luego, tendrá más regalos de los que pueda necesitar, sobre todo porque es una niña que puede estar toda una tarde con una tapa, una botella de plástico, o lo que sea, siempre que sus padres también jueguen...

Por eso hemos decidido empezar este proyecto: uno de sus regalos será regalar. Cada año elegiremos una causa y destinaremos uno de sus regalos a ayudar a otros niños. Guardaremos todo lo relacionado con ese regalo (justificantes, cartas, descripción del proyecto, ...) más una carta que le dejarán los Reyes Magos explicando su regalo, contándole que gracias a ella un niño sería un poco más feliz en Navidad.

Puede que sea ella la que un día incluya un regalo así en su carta. Puede que un día ella misma elija la causa... o por qué no, que tenga su propia causa. No lo sabemos, ni pretendemos decirle cómo debe ser o sentir. Pero tampoco pretendemos decirle si debe ser vegetariana o no cuando sea mayor y de momento elegimos lo que debe comer. Lo único que pretendemos es enseñarle a compartir, a ser consciente de la situación de otros para que sabiendo esto, cuando llegue el momento pueda elegir conscientemente cómo quiere ser. Algún día cogerá el archivador de los regalos y leerá la carta de cada año, las podrá comprender y podrá decidir si es algo que le gusta o no... pero ya lo habrá probado, igual que la comida.

Y para empezar, este año Milagrito será un "Rey Mago de verdad" gracias a esta maravillosa iniciativa, que le permitirá hacer llegar un regalo a otro niño, pero no cualquier regalo, sino el que él mismo ha pedido a Los Reyes. Merece la pena echar un vistazo a la web, la idea me ha parecido brillante y le doy las gracias a estas chicas por hacer cosas así.